17/07/2019

Autor del mes: Julio Verne

Julio Verne

Es complicado adentrarse en la vida de un autor demasiado conocido. Pero… cómo resistirse a relatar la vida de un visionario que supo combinar su amor por los avances tecnológicos y científicos y su pasión por los viajes de los exploradores de la época plasmando todo ello a la perfección con su tercera pasión: la literatura. Si a estas alturas no habéis averiguado al autor del que voy a hablaros no tengo más remedio que deciros su nombre: Julio Verne. No digo más.

Julio Verne

Julio Verne nace en Nantes un mes de febrero de 1828 en el seno de una familia burguesa. Notario su padre, y descendiente de una casta de militares su madre, su mansión se encontraba en el barrio más distinguido del Loira que, curiosamente, era casi exclusivo de los grandes armadores de la época que se dedicaban al “oro negro” del siglo XVIII; los esclavos. Pero eso es otra historia.

Hijo primogénito de cinco hermanos, a los ocho años ingresará junto a su hermano Paul en el seminario de Saint-Donatien donde demuestra su talento para la geografía, aunque también destaca en otras disciplinas más clásicas. Más tarde estudiará filosofía y retórica en el liceo de Nantes para terminar estudiando derecho, como su padre deseaba, en Paris. Aunque terminada su tesis, se inclinó por las letras, decisión que le llevará a duros y continuos enfrentamientos con su padre que no estaba de acuerdo con que su hijo se dedicara a esto de las letras, de hecho dejó de financiarle a partir de ese momento. En 1852 comienza a ejercer la docencia para sobrevivir convirtiéndose en agente de bolsa cinco años más tarde, hasta que contrajo matrimonio, dicen que de conveniencia, en 1857 con una rica viuda de situación económica muy holgada. Desde ese momento, jamás volvió a pisar el hogar paterno.

Las malas lenguas dicen que Julio Verne padecía una fuerte misoginia, lo que le hacía evitar siempre que podía a su mujer. Fruto de este matrimonio fue su único hijo, Michael, que vino al mundo mientras el autor se encontraba en uno de los muchos viajes que este realizó a lo largo de su vida.

Con una extensa obra a sus espaldas, Julio Verne, se instala en Amiens en el año 1872 donde escribe a un ritmo frenético de dos obras por año, integrándose en la sociedad hasta el extremo de llegar a ser concejal de Educación, Museos y Fiestas, construyendo un circo en la ciudad que a llegado hasta nuestros días y donde se llegaron a interpretar algunas de sus obras.

La fama alcanzada le generó entusiastas seguidores, pero también grandes detractores. Dicen que su sobrino Gastón, con el que mantenía una cordial relación, le disparó en la puerta de su casa en el 1886, dejándole una cojera que le acompañaría hasta su muerte en 1905 como consecuencia de la diabetes que padecía.

Como sé que algunos os gusta ver y escuchar os dejo este enlace que se que os va a gustar, ah… y este también.

Su obra y sus inicios en las letras

Julio Verne | De la terre a la luneMientras Julio Verne estudia leyes en París, donde frecuenta el Barrio Latino y los círculos literarios de la época, conociendo entre otros a Balzac y Victor Hugo, y trabando amistad con Alexandre Dumas hijo y  Nadar, pionero de la fotografía aérea y culpable de que Verne se apasionara por la aeroestática. A partir de este momento comienza a plasmar su pasión secreta en sonetos y textos teatrales que pasaron por el mundo literario sin pena ni gloria, aunque alguno de sus relatos fueron publicados en “Le musée des families”. De hecho, y tras su determinación a dedicarse a esto de las letras y de que su padre le retirara la financiación, tuvo que dedicarse, como ya hemos dicho, a la docencia para sobrevivir hasta que contrajo matrimonio.

Lejos de tirar la toalla, continuó hasta conocer al editor Hetzel en 1862, que se interesó por sus textos y publicó su primera novela “Cinco semanas en globo” (1863) que rápidamente alcanzó un gran éxito, orientándole hacia el género de aventuras y fantasía. Sus colaboraciones en la revista “Magazine d’éducation et de récréation” terminaron de darle una gran popularidad. Dicen que a pesar de firmar un contrato editorial leonino con Hetzel que le obligaba a escribir dos novelas año durante los siguientes veinte, el inesperado éxito de su primer trabajo y de los siguientes, le hicieron mantener una vida holgada. Hay que reconocer, no obstante, que Hetzel era muy detallista en las ediciones, adaptándolas a los gustos de los lectores de la época creando las portadas mediante la técnica del cartonaje, muy decoradas y que actualmente se han vuelto a reeditar con esta estética.

Sus conocimientos de geografía, mineralogía y paleontología fueron puestos a disposición de sus novelas, publicando tan solo un año después “Viaje al centro de la Tierra” (1864), a la que siguieron muchas obras con un alto contenido científico y fantástico que caló hondo entre los lectores de la época. Hay que tener en cuenta que en aquellos años no existía tanta información como en la actualidad y los libros eran una de las formas de conocer países tan exóticos como los que les acercaba Verne en su colección de “Viajes extraordinarios”.

Al final de su etapa como escritor, veremos una transformación en Verne que transmite su pesimismo al ver a una sociedad que utiliza de forma cruel los avances tecnológicos que tanto preconizaba en sus libros. Así vemos la advertencia que realiza en su libro “Los 500 millones de la Begún” (1879) donde vemos los riesgos que la tecnología tiene cuando cae en manos de los imperialismos en auge de la época, avanzando el uso del gas tóxico o los misiles aéreos que se utilizarían unos pocos años más tarde en la Primera Guerra Mundial.

Julio Verne: ¿escritor o visionario?

Cuando echamos un vistazo al contenido de su obra, observamos que Julio Verne se anticipa al futuro al darnos a conocer artilugios como los helicópteros, submarinos o naves espaciales que ni se conocían, ni estaban inventados y anticipando otros adelantos técnicos no inventados hasta hace pocos años.

Pero ¿de dónde viene esta facilidad para incluir artilugios tan fantásticos y otros adelantos técnicos? Verne, considerado como precursor de la ciencia ficción y de la novela de aventuras moderna, aunque él siempre dijo que no quería cultivar este género sino ser un mero divulgador científico, era un gran estudioso de la ciencia y la tecnología de la época, de hecho era un lector compulsivo de revistas científicas y geográficas, que si unimos a su gran lógica y su enorme imaginación, le lleva a adelantarse y jugar con la existencia de artilugios como el helicóptero (en “Robur el Conquistador” descubrimos una embarcación en cuyos mástiles hay unas hélices que lo elevan) o de máquinas formidables como el submarino ( quién no conoce el famoso “Nautilus” de la que posiblemente sea una de sus más famosas novelas “20.000 leguas de viaje submarino”) y así hasta anticiparse, de forma muy aproximada, a lo ocurrido con nuestro ApoloXI en su “De la tierra a la luna”, así como otros innumerables avances que se han ido cumpliendo a lo largo de los años como armas de destrucción masiva, internet, motores eléctricos y algún que otro invento más.

Aunque pueda parecer extraño, hemos de indicar que Verne era muy puntilloso con los datos que aparecían en sus libros, procurando examinarlos previamente para que fueran lo más exactos posibles.

Y hasta aquí estas pocas letras de un autor al que se le  relegó como escritor juvenil de aventuras hasta que se le redescubrió de nuevo hacia el 1950. Un escritor atrevido, aunque no lo veamos así, ya que entró de lleno en un género nuevo en aquellos tiempos y que tal como él mismos dijo “yo simplemente he hecho ficción de aquello que posteriormente se convertiría en un hecho, y mi objetivo no era profetizar, sino difundir el conocimiento de la geografía entre la juventud”.

Sed buenos y leed mucho.



Avatar
Acerca del autor:

Jesús Coronado nace un mes de octubre de 1961. Los libros caen en sus manos muy pronto por culpa de su madre, aunque en esto de escribir tarda algo más, unos cuarenta años. Asesor fiscal de profesión, utiliza la poesía y el relato negro para distraer su mente de los números y leyes que forman parte de su devenir diario. Le gusta leer todo tipo de géneros literarios, aunque siente predilección por la fantasía y la ciencia ficción. Algunos de sus escritos se encuentran en un pequeño blog que quisiera frecuentar más.

info@cajadeletras.es