¿Derechos de autor o jubilación? Toda la verdad sobre el caso Reverte.

¿Derechos de autor o jubilación? Toda la verdad sobre el caso Reverte.

Derechos de autor, jubilación, autónomo, facturación, derechos de imagen, derechos audiovisuales, marca…

La vida del artista no es nada fácil.

En ningún sentido. Tampoco en el legal. Muy pocos artistas conocen las particularidades de los derechos de autor.

Unas veces, consideran que nuestro trabajo es un hobbie. Otras, que es un trabajo. Otras, simplemente, se dedican a decir que es una locura propia de gente extraña y ridícula que piensa que puede cambiar el mundo con un lápiz y un papel

La protección legal sobre nuestro trabajo sigue esta máxima.

Regulación legal de los derechos de autor en la actualidad.

Sufrimos robos diarios de nuestra propiedad intelectual sin que las administraciones hagan nada por solventarlo.

Los aspectos asociados a la actividad artística sufren un limbo jurídico en su consideración laboral desde hace años sin que nadie haya intentado solucionarlo nunca.

Parece que el actual gobierno, aunque después de las elecciones aún no se haya constituido ninguno, en el mes de diciembre de 2018, trató de darle solución a este punto.

En el Real Decreto, aprobado por unanimidad, se establecía un periodo de seis meses para que las medidas adoptadas entrasen en vigor en nuestro ordenamiento jurídico.

Quizá la situación política o el desinterés, vaya usted a saber, han retrasado un poco la adopción de medidas al respecto.

Toda la problemática asociada a este hecho la expliqué con detalle en este artículo hace un tiempo.

No voy a repetirlo porque sería un poco aburrido.

En esta ocasión quería hacer referencia a lo vivido por Javier Reverte en la sentencia que aceleró, de alguna manera, la adopción de medidas al respecto.

Os pongo en situación.

La sentencia daba la razón a las pretensiones del autor de hacer compatible la percepción de derechos de autor y el cobro de su pensión por jubilación. No hay que olvidar que Reverte es escritor y periodista. Percibe su pensión, a priori, por los servicios prestados como tal durante su vida laboral. Vida laboral por la que ha cotizado lo legalmente previsto y establecido.

En virtud de una regulación, un tanto ambigua, que impedía la compatibilidad de ambos emolumentos, se le impuso una sanción de aproximadamente 150.000€.

Ahora, en la sentencia, se reconoce la posibilidad de percibir dichas cantidades.

Pero hay un matiz importante: se reconoce dicha posibilidad porque el autor no ha trabajado durante el tiempo que se indica en los hechos.

Es decir, no ha publicado ninguna obra nueva.

Esto es de traca. Pero, aunque nos parezca injusto, es ajustado a derecho.

Con la nueva regulación aprobada, esta situación cambia completamente y se reconoce la posibilidad de percibir la pensión por jubilación y cobrar derechos de autor por la realización de obras artísticas.

Carlos Rosillo
Foto de Carlos Rosillo publicada por el diario El País.

 

¿Ha acabado todo aquí?

Desafortunadamente para el escritor, no.

Las informaciones hablan de que le quedan por pagar 50.000€ de la multa impuesta.

Aunque la sentencia falle a su favor debe continuar realizando el pago de la sanción impuesta hasta que la misma sea firme y condene a la devolución de las cantidades entregadas.

¿Por qué digo esto?

Pues porque la Seguridad Social, de manos de sus funcionarios, han recurrido la sentencia.

Antes de que te indignes y pongas el grito en el cielo contra las funcionarios, he de decirte que cumplen con su trabajo en virtud de las normas que existen. Si la norma es injusta pero está en vigor y obliga a un funcionario a tomar determinadas decisiones, aunque la moral le dicte hacerlo en contrario, debe actuar.

Hasta que no entre en vigor de manera definitiva el Real Decreto del que os hablaba anteriormente, la norma faculta y obliga a la adopción de este tipo de medidas contra la sentencia del juzgado de lo social.

¿Cuáles han sido los problemas?

A pesar de la realidad de lo que dice Reverte en este artículo, no es menos cierto lo que comento en el párrafo anterior.

Es absurdo, sí. Pero la Seguridad Social tiene la obligación de recurrir la sentencia en virtud de la no modificación real del articulado de la ley de la Seguridad Social.

Ahora comienzan a arrojarse los balones fuera.

El actual gobierno dice que la orden de recurrir la sanción fue dada por el anterior equipo de gobierno y no por el suyo.

Que la ralentización de acuerdos ha hecho inviable la adopción del acuerdo marco para la entrada en vigor del cacareado Estatuto del Artista, que reconocerá y protegerá algunas situaciones complejas que se dan en el seno de la profesión del creador.

Lo de siempre… ¿quién le pone el cascabel al gato?

La plataforma Seguir Creando que engloba a varias asociaciones autorales y cuya portavocía ostenta Manuel Rico, continúa dando batalla para visibilizar este problema.

No debemos olvidar que este problema saltó a la opinión pública hace más de tres años. Y que, desde entonces, aún sigue sin solución real.

Mucha voluntad política, cierto, en unos lados más que otros, pero ninguna solución real aún.

La celebración de elecciones, la conformación del nuevo parlamento, la entrada en el mismo de opciones políticas que no estaban en el acuerdo adoptado por la totalidad del congreso, hacen peligrar la adopción de una norma que modifica otra manifiestamente injusta que impide a las personas de este país algo tan digno como escribir, crear, generar cultura y percibir una compensación justa por lo creado mientras reciben mensualmente la pensión que se ganaron dignamente con su esfuerzo durante muchos años.

¿Dónde está lo ilegal?

¿Me lo puede explicar alguien?

Para que seamos un poco conscientes de la injusticia que supone esta situación, cuyos ejemplos relacionados con el capital mobiliario ya especifiqué en el anterior artículo, mencionaré un hecho que trascendió a la opinión publica.

Un escritor, cuyo nombre no trascendió, fue sancionado por este concepto a una multa que ascendía a unos 70.000€.

En el trámite de la denuncia, su mujer no pudo soportar la presión y se suicidó.

El escritor, que cuenta con más de ochenta años, escribió una misiva a la entonces ministra de empleo y seguridad social, contando lo sucedido.

¿Triste, verdad?

Injusto, me atrevería a decir.

No creo que pueda haber nada más nuestro, más humano, más de todos, que crear y hacer cultura.

Aquellos que la persiguen, así como a sus autores, persiguen la pervivencia de la misma, el testimonio de nuestro tiempo y, desde luego, persiguen la libertad de opinión y pensamiento.

Es mucho más sencillo manipular voluntades de la sociedad a golpe de soflama y discurso vacío si, quienes escuchan las voces, no hay pensamiento crítico.

Y eso es lo que pretende la cultura; aportar luz entre tanta oscuridad.

Tengámoslo en cuenta cuando nos toque decidir y estemos atentos a lo que está por venir en los próximos meses.

Nuestro futuro, y el de nuestras pensiones, depende de ello.



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Acerca del autor:

J.C.Sánchez, Madrid 1976. Se licenció en derecho en la Universidad de Castilla la Mancha. Master en Derecho del Deporte por ISDE. Actualmente es doctorando en Propiedad intelectual y Derecho de Autor en la Universidad de Alcalá de Henares. Participó en el programa de radio Dale que Truene, con una sección en la que recomendaba de libros. Dirigió y presentó, durante tres temporadas, su propio programa cultural “Librópolis”.

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