30/04/2016

El libro del mes: El nombre de la rosa

El nombre de la rosa

Escribir sobre El nombre de la rosa puede parecer pedante a primera vista. Una obra de esta envergadura tiene sobre sus espaldas verdaderos ríos de tinta y seguro que mis líneas no llegarán a formar ni tan siquiera un pequeño riachuelo; pero quien sabe, hasta los ríos más caudalosos están formados por el conjunto de pequeñas gotas de agua.

Lo que sí puedo decir es que me resulta casi excitante hacerlo. El nombre de la rosa es uno de esos libros que te marcan cuando lo lees, sobre todo si eres capaz de superar sus primeras cien hojas y las múltiples citas y anotaciones que inundan todas y cada una de sus páginas; por eso y, siendo sincero,  lo que realmente me marcó fue la adaptación cinematográfica que Anaud realizó en 1986 de forma magistral. Siempre bajo mi humilde opinión. Pero vamos al lío

La novela escrita por Umberto Eco se publica en 1980. Narrada en primera persona por uno de sus protagonistas, “Adso de Melk”, discípulo de “Guillermo de Baskerville”, cuenta las pesquisas de ambos para descubrir el por qué de las terribles muertes acaecidas en una vieja Abadía de los Apeninos. Guillermo llega a la misma con el encargo de organizar el encuentro entre franciscanos y papales para determinar y discutir sobre la pobreza apostólica que predicaban los franciscanos y negaban de forma tajante los papales y dominicos justo en el momento en el que se produce la primera muerte.

Bajo estas premisas y entrecruzando ambas tramas, Eco conforma una novela histórica en la que, con todo lujo de detalles, describe la vida monacal  y el entorno social de la época en la que transcurre, el siglo XIV. En un mundo monacal opresivo donde la risa es  un pecado imperdonable, Guillermo de Baskerville descubre que todas las muertes están relacionadas con un libro que se creía desaparecido, “La poética de Aristóteles”. Sus pesquisas y métodos, que rozan la herejía, le llevan a descubrir la existencia de una enorme biblioteca en la abadía, que adivina repleta de tomos únicos prohibidos por la Iglesia, defendidos por un Jorge de Burgos, ex bibliotecario ciego que muchos relacionan con el homenaje que Eco prometió hacerle a Borges, y que traslada su fanatismo religioso para  difundir que el apocalipsis está cerca y el diablo ronda por la abadía.

El método científico con que Guillermo de Baskerville intenta descubrir el origen de las muertes y el fanatismo de Jorge de Burgos, provocan serios enfrentamientos entre ambos, que se ven aumentados por la llegada del inquisidor Bernardo de Gui, con el que Guillermo ya ha tenido antiguos conflictos.

Aunque todos los personajes principales de la novela parecen estar basados en personajes reales, no puedo dejar de pensar en la similitud que Guillermo de Baskerville y sus métodos deductivos tienen con otro gran personaje, Sherlock Holmes. ¿Habéis notado que el apellido de éste coincide con uno de los relatos que Conan Doyle  hace protagonizar a su querido detective? Ahí lo dejo.

Se dice que la idea original por la que Eco decide escribir El nombre de la rosa, viene de la lectura del manuscrito que llegó a sus manos en 1968 escrito por un tal “abate Vallet” allá por el Siglo XIV y hallado en la Abadía de Melk. Y del que nace la idea de plasmar con detalle el ambiente monacal y social a lo largo de siete días.

Lo que nunca pudo imaginar Umberto Eco es que la publicación de su primera novela alcanzara tales cotas de éxito en un periodo tan corto de tiempo. Se convirtió en todo un fenómeno social traducido a múltiples idiomas y sobre la que se escribieron infinidad de artículos y ensayos, habiéndose vendido más de cincuenta millones de ejemplares hasta la fecha.

El nombre la rosa y el cine

En 1986 Jean Jacques Anaud realiza una versión cinematográfica protagonizada por Sean Conery en el papel de Guillermo de Baskerville y un jovencísimo Cristhian Slater en el de discípulo y narrador de la historia Adso de Melk, que obtuvo una gran repercusión internacional tras su estreno y que bajo mi humilde opinión, mejora el libro. Pues simplifica la trama tan compleja y a veces lenta,  que Eco da a su novela.



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Acerca del autor:

Jesús Coronado nace un mes de octubre de 1961. Los libros caen en sus manos muy pronto por culpa de su madre, aunque en esto de escribir tarda algo más, unos cuarenta años. Asesor fiscal de profesión, utiliza la poesía y el relato negro para distraer su mente de los números y leyes que forman parte de su devenir diario. Le gusta leer todo tipo de géneros literarios, aunque siente predilección por la fantasía y la ciencia ficción. Algunos de sus escritos se encuentran en un pequeño blog que quisiera frecuentar más.

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