Jesús Coronado

Autor del mes: Arthur machen

Autor del Mes

Borges llegó a dedicar un par de textos al autor que nos ocupa este mes hablando “del buen horror que sus fábulas comunican”, dicen que de forma irónica. Javier Marías se refirió a él como “aquel raro escritor de estilo refinado y sutiles terrores”. Y para más indicaciones es el autor del que bebió nuestro querido H.P. Lovecraft. Bien, pues ni así. El autor de este mes es prácticamente desconocido en el mundo hispano, así que vamos a descubrir un poco más a Arthur Machen. Vamos a ello.

Arthur Machen: sus primeros años

Arthur Llewellyn Jones nació allá por el año 1863 en Reino Unido. Hijo de un pastor anglicano, dio sus primeros pasos en la rectoría de este. Para obtener una herencia, su padre adoptó los apellidos de soltera de su madre, Machen, apellido que nuestro autor tomó también como suyo.

Arthur Machen, desde su infancia, fue un enamorado de su tierra natal, Gales. Admiraba sus frondosos bosques y campiñas, así como las innumerables ruinas celtas, romanas y medievales que tanto influyeron en sus escritos posteriores. Educado en la religión cristiana, Machen entró a los once años en la Hereford Cathedral School, donde la formación clásica impartida reforzó el amor que sentía por sus raíces romanas y medievales.

Aunque, como hemos dicho, su padre cambió sus apellidos para obtener una herencia, la condición humilde de Machen hizo que tan solo pudiera terminar sus estudios básicos, no llegando a cursar estudios en la universidad. Viajó a Londres e intentó encontrar trabajo como periodista debido a sus dotes literarias que ya empezaban a despuntar, pero tan solo logró subsistir impartiendo clases.

Arthur Machen

Tras la publicación de su segunda obra, Machen consiguió su primer trabajo decente como catalogador y redactor, ejerciendo también como traductor de francés antiguo. Como dato curioso, llegó a traducir las obras del famoso Giacomo Casanova. En 1887 Machen contraería matrimonio con Amy Hogg, una profesora de música que sentía una pasión especial por el teatro. Relacionada con los círculos bohemios de la época, introdujo a Machen en este mundo presentándole a algunos de los autores contemporáneos más reconocidos. Para colmo de suerte, unos familiares escoceses con cierta fortuna fallecen y dejan todos sus bienes a Machen que, a partir de ese momento, puede dedicar mucho más tiempo a su pasión: la escritura. Pero la felicidad no es eterna y unos años más tarde, en 1899, fallece su esposa tras una larga enfermedad.

Machen tardaría poco tiempo en recuperarse gracias a sus amistades literarias y a un repentino cambio de carrera. En 1901, Machen, se hizo actor, y dos años más tarde volvería a contraer matrimonio. A partir de este momento, su mala racha acaba. Literatura y actuación despegan, publicando varios libros y combinando su trabajo en el teatro con la escritura y publicación de artículos. Pero su tren de vida hace que el dinero heredado vaya menguando, así que en 1910 deja el teatro y entra de lleno en el mundo de las letras aceptando un puesto fijo en el periódico London Evening News que, aunque no le terminaba de gustar, decidió conservar para mantener a la familia. El éxito económico le llegaría casi al final de sus días, en 1943 lo que hace que su vida fuera más holgada hasta que fallece en Londres en 1947.

Arthur Machen, inicios y obra

Nuestro autor, Arthur Machen, muestra sus dotes literarias muy pronto. Con catorce años publica su primer poema “Eleusinia” en el que ya se le veía venir. Este poema trata de los Misterios Eleusinos, ritos de iniciación de las diosas griegas Deméter y Perséfone. Publica su segunda obra al mismo tiempo que comienza a trabajar como traductor de francés antiguo, traduciendo el Heptameron y los cuentos fantásticos de Verville, además de a Casanova, sí, el mismo en el que estáis pensando que también le dio a esto de las letras. Toda esta mezcla de géneros se vería reflejada en su posterior obra. Es en 1880 cuando comienza a escribir para las revistas de la época. Sus historias utilizaban elementos fantásticos y góticos que quedan reflejados en su primer gran éxito “El gran Dios Pan” publicada en 1884 y enmarcada en el movimiento de la época, en el que Oscar Wilde anda metido, siendo denunciada por el horror y erotismo que componen sus historias, lo que hizo que el éxito de su novela creciera de forma inesperada.

Aunque escribió varias novelas más, algunas de ellas consideradas como sus obras maestras, el escándalo en el que se vio envuelto Oscar Wilde, que fue condenado por indecencia grave y encarcelado durante dos años, hizo que el género de horror decadente en el que se movía Machen cayera en picado, por lo que todo lo escrito durante este tiempo no fue publicado hasta bastantes años después. A principios del siglo XX son publicados algunos de sus relatos en “La casa de las almas” que fue muy bien recibido por los jóvenes de la época. Pero fue en el inicio de la primera guerra mundial cuando Machen vuelve a la palestra tras veinte años de silencio con la publicación de “Los arqueros” y los capítulos dedicados a los Ángeles de Mons, que narran los acontecimientos ocurridos en la batalla de Mons donde unos supuestos ángeles protegieron al ejército inglés. Fue esta la época en la que publica “El gran retorno” y “El terror”, dos de sus mejores trabajos.

Arthur Machen: más allá del terror

Machen impregna sus obras con todas las creencias místicas adquiridas. Él bebía de su propia desconfianza en la ciencia y pensaba que, en medio de la civilización, se escondían horrores atávicos. En el fondo, veía a través de los ojos inocentes de un joven iniciándose en ritos ocultos en un país extraño bajo las colinas lleno de hadas y ninfas. Aun así, nunca abandonó sus creencias cristianas. Recordemos en el seno de qué familia nació.

Su obra ha sido ampliamente traducida pero su mayor aceptación la tuvo en los Estados Unidos. Machen contribuyó de forma importante con su obra a impulsar el movimiento conocido como “Horror Pulp”, dando un empuje importante a las revistas “Weird Tales”, influenciando a algunos de los autores de fantasía más reconocidos en el mundo de las letras. H.P. Lovecraft  y Robert E. Howard son un claro ejemplo de esto. Lovecraft llegó a decir que “Machen era uno de los maestros del horror sobrenatural”, de hecho, reconoce su influencia a la hora de crear sus famosos “Mitos de Cthulhu”.

Machen fue también un pionero de la llamada “psico geografía”, donde se exploraba la relación entre los paisajes y la mente. Recordemos lo que le gustaban los paisajes y lugares misteriosos de Gales y Londres. Hasta el gran Alan Moore exploró el mundo de Machen y sus experiencias místicas. Por cierto, el director de cine, Guillermo del Toro, reconoció que su película, “El laberinto del fauno”, está basada en los relatos de Machen.

En fin, podríamos seguir hablando de este autor que reconoció la influencia de Edgar Allan Poe en sus escritos durante mucho más tiempo, pero lo vamos a dejar aquí. Así que os recomiendo darles un vistazo a algunas de sus obras para descubrir un poco más del gran desconocido, en el mundo latino, Arthur Machen.

Sed buenos… y leed mucho.

Jesús Coronado

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